
El otro día en mi lugar de trabajo, fruto de esas contribuciones a la comunidad de que son tan amigas las multinacionales yanquis tuvo lugar la donación anual de sangre de los trabajadores.
Cuando me avisaron de que era mi turno para dejar mi sangre en beneficio de todos, mientras rellenaba el consabido formulario para saber si se es apto, llego a mis oídos una música con aires zíngaros y al entrar con mi bolsa para que esta fuera llenada con mi rojo elemento noté cierto acento con aire de Centroeuropa en las tres enfermeras que estaban para asistirnos, curiosamente las tres eran rumanas lo cual produjo en mi cierta intranquilidad y no tuve por menos que preguntarles si procedían de Transilvania y si estaban emparentadas con cierto conde de mala prensa en cuanto a lo de la sangre se refiere, estas me tranquilizaron y me aseguraron que no tuviera cuidado que el contenido de la bolsa no era para que el personaje en cuestión se echara un vermú a mi salud.
Mientras andaba tirado en la camilla por supuesto con la mirada puesta en cualquier lugar que no fueran ni los tubos ni la bolsa, ya que si mis ojos no lo ven soy capaz de soportar cualquier cosa pero si estos lo vieran aun un simple acto como este lo más probable es que me hiciera de cuerpo, mi mente andaba pensando en que últimamente nuestros padres de la patria también andaban donando nuestra sangre que no la suya, no para beneficio de todos sino para el de entes con siglas bien conocidas como CE,BCEE,CEE,FMI,etc….
Habrá quien diga que ellos nuestros gobernantes en un acto de maravilloso altruismo se han rebajado los sueldos en unos porcentajes mucho más altos que el de funcionarios y pensionistas, pero que no saquen pecho dado que aunque se lo rebajaran a la mitad, pongo por ejemplo el del amigo MAFO que creo que andaba por los 190.000 Euros, no se acercarían ni por asomo a lo que es necesidad.
Otro lugar en el que se está poniendo otra ración generosa de nuestra sangre sobre la mesa es en el famoso dialogo social, en el cual parece que no hay acuerdo posible ya que la patronal solo ve despidos baratos por todos los lugares lo cual hará que el gobierno lo tenga que sacar a golpe de decretazo y visto del lado que suelen caer esos decretazos pues ya sabemos otra bolsita mas de sangre para los mismos.
Así que al salir de la donación dando buena cuenta del pastelillo que después te obsequian como recompensa por tu buena acción pensaba en lo gil que había sido dudando de la buena fe de mis amigas las “vampiresas” si así bien pensado el mejor destino para nuestra sangre es que vaya a las bodegas de ese distinguido conde.