
Hoy ha sido un martes de contrastes, en el habitual corro del bocadillo ha salido como no podía ser de otra manera el tema de la subida de la edad de jubilación dado que hoy comienzan las movilizaciones por el tema, por supuesto la indignación era el sentimiento que mas destacaba, había quien con los ojos inyectados en sangre decía que le querían robar dos años de vida que ya estaba bien que eso de subir la edad de jubilación para quien lleva en el tajo desde los 17 era una barbaridad en contraste con que los diputados del reino tan solo con el hecho de sentarse en el trono del congreso durante siete años ya tienen pensión garantizada y los miembros del gobierno solo por jurar el cargo al parecer también, este hombre con los ojos inyectados en sangre decía que el no necesitaba tales prebendas que solo quería su derecho a ingresar en la cofradía de los que contemplan las obras para así poder corregir al obrero sobre la verticalidad del muro que estuviese levantado.
También había a quien no parecía molestarle mucho, puesto que decía que el acudía al tajo con alegría y así se garantizaba la buena compañía un par de años más, ya que entre unos cuantos paseos al baño (por el asunto de la próstata) un par de cafés, el rato del bocata y como mucho rendimiento la empresa no le iba a sacar dado que a los 65 los cuerpos están como están, pues mejor manera de pasar las mañanas no hay.
Otro apostillaba que indudablemente vivimos mas tiempo, pero gracias a los avances de la ciencia, con el corazón de uno y los pulmones de otro, y que las empresas deberán abrir oficinas en las consultas de los especialistas.

Otro contraste del día ha sido cuando después de alimentarme correctamente tras un duro día de trabajo me he sentado frente al ordenador con mi humeante infusión a dar buena cuenta de las noticias para comprobar si este sigue girando adecuadamente y sin pausa, y cual no ha sido mi asombro cuando veo un nuevo resurgir de la orden franciscana, aquella que fundara Francisco de Asíosla cual abogaba por el voto de pobreza, renunciando a todo tipo de propiedades o bienes ,viviendo en la pobreza y mantenidos solo por la caridad.
Los diputados autonómicos valencianos han hecho pública su lista de bienes, declarando el superior de la orden Franciscana que en su cuenta solo hay 900 euros que posee medio piso y un auto del año 1995, ahora se entiende lo de los trajes, es que con su mísera nomina de 77.998 euros no le llega no le alcanza para pequeños caprichos.
Los beneficiados el gremio de los ebanistas que van a tener trabajo extra cepillando las puntas de las napias de los políticos par que están vuelvan a sus dimensiones habituales, en fin como decía Érick ese maravilloso ogro verde.
-Y VOY YO Y ME LO CREO¡¡¡¡¡¡¡