
Una vez conseguido el primer objetivo de estas fiestas que es el sobrevivir a las primeras bacanales en forma de empachosas cenas familiares y dudando en la más profundo de mi interior en ponernos en camino hacia la marcha del millón de hostias que con tanto denuedo andaba preparando el gran hechicero , o en acercarnos al cine a contemplar la que dicen película más cara de la historia del cine (lo cual es cierto, por la pasta he tenido que abonar),creo que la elección tomada en consenso por los miembros de la tribu fue la mas acertada, casi me incapacitan por locura al ser conocedores de la primera opción.
La película en cuestión, Avatar nos gusto bastante a todos, típico guion yanqui de chico malo conoce a chica buena que hace que le entre el conocimiento, además tiene un trasfondo algo ecológico muy en consonancia con los tiempos que corren, se cuenta que es un proyecto que ha tardado quince años en llevarse a cabo, en espera de los avances tecnológicos que lo hicieran posible, la verdad es que visualmente queda muy bien eso de las tres dimensiones.
Hubo un momento en la proyección de la misma en la cual me quite uno de los dos pares de gafas (no es que tenga dos cabezas es que soy miope) eche la vista hacia atrás viendo la sala entera con las horrendas gafas, dando la sensación de estar dentro de una antigua peli de ciencia ficción.

Hasta fui capaz de encontrar algo en común de la película con la misa del millón de hostias y es que las don han recurrido a las nuevas tecnologías para hacer caja, la una utiliza la tecnología 3D para encarecer la entrada y la otra los SMS para recaudar fondos, esto último casi lo entiendo toda buena misa que se precie necesita un par de feligreses que pasen el cepillo, supongo que en la macromisa esta infraestructura se hará un poco más complicada.
De todas formas amigos siempre nos ha de sentar mejor una buena peli que una hostia y el gran maestre de la secta anda por ahí diciendo que tenía un millón para repartir, nosotros nos fuimos al cine por si acaso,por cierto creo que somos una familia tradicional de esas de peras y manzanas con un par de frutitas pequeñas.