
Ayer sábado como muchos otros en la gruta, hubo sesión de cine podríamos decir que como en los cines de antaño sesión doble, en primer lugar como la habitan trogloditas menores de edad se paso un tolerada para menores o quizás no, porque si las analizamos dan más miedo que las de adultos, y después una de ciencia ficción que trajo la mula en sus alforjas(espero que no me lea la ministra y mañana tenga algún agente judicial llamando a la puerta)una película por la menos de serie H y que de otro modo jamás la hubiera visto, pero que al final me dio que pensar, ya sabéis que es una peligrosa costumbre que de vez en cuando y no muy a menudo me da por hacer.
La película en cuestión, no pondré el titulo no sea que a alguno de vosotros se le ocurra verla y acto seguido intentéis tomar represalias por haber asistido a semejante bodrio, reflejaba un futuro no muy lejano en que los avances médicos eran de tal nivel que el ser humano casi había conseguido burlar a la parca.
La biotecnología (creo que esa es la palabra) había avanzado tanto que se habían conseguido repuestos para cualquier órgano, que abusabas un pelín del J.B y te cargabas el hígado, sin problema, repuesto garantizado, que te pasabas con los productos del guarro y el temible colesterol te taponaba las arterias, repuesto garantizado, solo había un pequeño problemilla todos esos maravillosos avances estaban gestionados por una empresa privada.

Cuando te hacía falta un recambio ya que de otro modo te ibas con Lucifer o San Pedro, te acercabas a una sucursal en la cual te ofrecían una solución por supuesto siempre acordó a tu bolsillo(donde habré oído yo eso) eso si siempre advirtiéndote que en el caso que te demorases unos meses en el pago te enviarían a unos simpáticos empleados que te abrirían en canal para recuperar lo que legítimamente pertenece a la compañía, cosa no muy diferente de lo que hacen la actual banca con las hipotecas.
En resumidas cuentas el negocio redondo, la perfecta manera de exprimir al ciudadano hasta sus últimas horas, creo que ninguno dudaríamos de caer en sus manos con tal de aguantar un ratillo mas por aca, yo el primero ya que cuando sale a cuestión el tema de nuestra fecha de caducidad siempre digo, no es preocupéis que ya inventaran algo, GLUPS….
Ahí es donde las pocas neuronas que debo de tener desarrolladas se pusieron a pensar, se han conseguido cargar unos cuantos derechos laborales conseguidos con el esfuerzo de muchos en un santiamén, después han logrado otro tanto con las pensiones curiosamente soy del 62 los que debutaremos a los 67,solo queda la educación y la sanidad que creo que ya hay grandes servidores públicos pregonando la privatización para su futura viabilidad, así que amigos si tenéis pensado padecer un ataque de apendicitis aguda, os falla la cadera y necesitáis una prótesis o le pegáis en exceso al J.B ir corriendo a la primera lista de espera, ya que tal y como se están poniendo las cosas tengáis la visita de un recuperador en vuestras casas.