
Hoy he asistido y participado en una interesante tertulia, no os asustéis que no he sido invitado a ningún gran medio de comunicación a codearme con esos tipos versados en cualquier tema poseedores de verdades absolutas y grandes enfados.
Esta ha durado muchísimo menos tiempo y ha dejado las cosas mucho más claras, para ser exacta su duración ha sido de quince minutos exactamente, lo que dura el tiempo de descanso que tenemos en el tajo para nuestra correcta alimentación.
En ella hemos debatido sobre la fiesta nacional no de sus fechas si esta es la del día de Santiago y cierra España o la del día de la constitución, no hubiera habido color la victoria habría sido para esta última, no por la cosa anticlerical sino porque este ultimo día es festivo en el calendario al menos en esta comunidad.
Se ha hablado de la otra “fiesta” nacional y la prohibición en Cataluña de sus corridas a las taurinas me refiero, las maravillosas carreras pedestres no han sido tocadas y los ciudadanos del norte de Europa pueden corre libremente por sus calles.
De los que estábamos un grupo bastante notorio de curritos, ninguno era devoto de la tauromaquia, vamos que nadie pasaba por taquilla, ni siquiera las contemplaban por televisión.
Alguno decía que lo único jodido de la vida del animal eran sus últimos 25 minutos que si no fuera por eso incluso se pensaría el cambio de papeles, había quien los comparaba con los animales de granja y que el fin es el mismo, solo que el de estos últimos es para nuestra alimentación y a esto nadie le pone reparos.

En lo que la práctica totalidad estaban de acuerdo es que lo que realmente les jodia es que se prohibiesen en Cataluña, vamos que si se hubiesen prohibido en Burgos les daría igual, todos se habían dado cuenta de que con los toros embolados de sus festejos populares no se habían metido, vamos que lo hacían por fastidiar al resto del país, olvidándose que en Canarias llevan algunos años prohibidas y no ha pasado nada, incluso tengo entendido quizás me equivoque que en tiempo de algún Carlos o algún Felipe estuvieron prohibidas y entonces éramos un indisoluble país.
Resumiendo una vez correctamente alimentado con toda clase de sales minerales y vitaminas e incluso intelectualmente ya que estos corros son un pozo de sabiduría, la verdad es que no sabría muy bien definirme si estoy a favor o en contra de las corridas taurinas, no soy aficionado pero he asistido a alguna de ellas y si se puede considerar que es una animalada no sabría tampoco diferenciar muy bien por parte de quien.
Los que dicen que estos bichos viven a cuerpo de rey y que solamente se crían para estos eventos tienen razón, pero no altruistamente sino porque alguien se beneficia de ellos, quizás porque ya soy un poquito mayor(digo poquito porque solo calzo 47 primaveras y espero durar bastantes más, aunque solo sea por joder a los que quieren elevar la edad de jubilación)culturalmente estoy acostumbrado a vivir con estos festejos, aunque he de reconocer que me molestan bastante los festejos populares basados en tener un bicho de unos 400 Kg armado de un par de cuernos suelto por las calles durante gran parte del día no me estoy refiriendo al alcalde.

Si los catalanes a causa de una iniciativa popular han decidido que en su territorio se prohíban las corridas de toros, mejor dicho las taurinas dejemos la salud sexual de los animales a un lado, me parece fantástico, aunque creo que los únicos que realmente les importaba los sufrimientos del bicho son los defensores de los derechos de los animales, los demás unos u otros solo querían marear a la perdiz política a ver si entre tanto despiste cazan algún voto.
También pienso que estas están abocadas a su desaparición ya que al fin y al cabo solo es circo y este se mueve por motivos económicos y en la medida que los espectadores dejen de acudir, estos ganaderos que tratan tan bien a los animales dejaran de hacerlo y quizás empiecen a criar estrellas del rock o personajes del mundo rosa para llenar las plazas.
Afortunadamente creo que a las nuevas generaciones les agrada poco la “fiesta” nacional ya que prefieren otro tipo de música a las trompetas y timbales, otra cosa son los festejos populares en los cuales el animal creo que sufre tanto o más que en la plaza a cargo de animales de otra especie.
Y ya saben los que vivan en Cataluña y sean amantes de estos festejos tienen una hermosa ocasión para recordar tiempos pasados, antaño cuando se quería contemplar cine un poco subido de tono se cruzaba la frontera del país vecino para hacerlo y tengo entendido que por allá todavía se permiten estos festejos.