
Vista de la estupenda sala de proyeccion de la gruta,de ahi mi cabreo al ser exiliado.
Después de contemplar a nuestra selección y de entablar una dura lucha con las integrantes más jóvenes de la tribu y una vez ganada la batalla y de haber conseguido mandarlas a cumplir condena a la piltra, llega la hora de la segunda parte, ahora es cuando todos pensais,que morro ahora se ponen una de las subiditas de tono, como diría mi buen amigo Lux Aeterna de las de culos y tetas ,nada más lejos de la realidad aquí somos” gente de orden y de sanas costumbres “y suele ser cine con poso cultural salido de ese pozo del saber llamado Hollywood.
La elegida ayer llegada a lomos de una mula desde las tierras antes citadas, se titula “La sombra del poder”, en castellano, en la lengua barbará es “State of play”, supongo que uno y otro título se parecen como un huevo a una castaña, el argumento gira en torno a la prensa, una conspiración y por el medio un asesinato, los ingredientes imprescindibles para que sea de visionado absoluto de la parte del país que todos pensamos.

La película es una de tantas, no es Ciudadano Kane, pero se deja ver, ahora al grano y a soltar el motivo por el cual me he puesto a soltaros todo este rollo, la conspiración en cuestión sucede alrededor de esas empresas tan de moda que ofrecen servicios a los ejércitos y la posibilidad de que estos pasen a ser de titularidad privada, espero que la simpática Espe no esté leyendo esto.
La cuestión es que pensando en los afanes que últimamente tenemos con privatizar todo si que me dio que pensar y me dio pavor pensar que los ejércitos pasaran a ser gestionados con motivos economicistas y pasaran a ser controlados por grandes empresas y multinacionales, yo también he pensado que esto ya estaba inventado y que se llamaban mercenarios y que desde la antigüedad los hombres de armas estaban al servicio de la nobleza que a su vez los ponían al servicio de los reyes, incluso en esta tierra tuvimos nuestros mercenarios, los almogavares y el mismísimo Cid Campeador se dedico a la profesión.

La cuestión es que ahora todavía están para servir al pueblo, no en todos los sitios y en los que están tenemos dudas, pero imaginaros que sirvan a otros intereses digamos privados, una empresa energética que quiera hacer un embalse o una nuclear en tal o cual emplazamiento, podría mandar a esa empresa militar contratada a velar por sus intereses.
Esto ya sabemos que está sucediendo un día sí y otro también en países del tercer mundo, lo más cercano que me viene a la cabeza es en Irak, donde estas empresas están para vigilar que la “reconstrucción” del país vaya sin problemas.
Pero lo que realmente da pavor, aunque actualmente sea ciencia ficción es que esto empiece a suceder en nuestro suelo, ya sabemos que siempre hay favores que pagar ahí está Afganistán y nuestros militares devolviendo favores al Imperio.
En fin a la vista de lo sucedido y para evitaros que sufráis estas horrendas y plomizas reflexiones creo que tendré que cambiar las costumbres y cambiarme al visionado de programas más educativos como “la noria” o mejor aun creo que le hare caso a mi amigo Lux y me pasare a las de “culos y tetas”.







